Buscando el éxito profundo


La inversión más importante que hicimos en el campo ministerial el año pasado, fue comprar sillas mecedoras para el porche delantero. Nuestro ministerio, que forma parte de una alianza con la iglesia de San Esteban en Huntsville y la Diócesis Episcopal de Texas, tiene su oficina matriz en una casa histórica de ladrillo en el campus principal de la Universidad Estatal Sam Houston. La incorporación de unas sillas mecedoras blancas al porche delantero fue inicialmente un movimiento que pensamos acapararía el interés de la gente, pero pronto se convirtió en una parte distintiva de nuestro ministerio. El estudio Bíblico se mudó hacia afuera, al porche, la Eucaristía se mudó afuera también al porche y las conversaciones comenzaron a cambiar, todo gracias a las sillas mecedoras.

Las sillas mecedores hicieron que las pláticas fueran más pausadas. Silencios profundos se hicieron presentes y no eran silencios incómodos ni una rareza porque simplemente podíamos seguirnos meciendo sin necesidad de hablar. Nos mecemos mientras entretenemos unos cuantos silencios profundos y luego comienzan las conversaciones reales, las preguntas difíciles se dejan escuchar. Esas sillas mecedoras han venido a salvar el lugar en donde nuestras ideas acerca de la verdad, el dolor y Dios pueden en realidad tomar la forma de palabras.

Nuestro ministerio en el campus no hizo nada grande ni elaborado, ni que pudiéramos llamar tradicionalmente exitoso el año pasado. Solo unas cuantas cenas, un par de rondas de lanzamiento de dardos y un montón de increíbles conversaciones en las sillas mecedoras. Esas conversaciones profundas, combinadas con la historia de liderazgo fiel laico y mucha gracia de Dios, conllevaron al éxito profundo experimentado el año pasado. Tres alumnos de nuestro ministerio están sirviendo en el Cuerpo de Servicio de la Iglesia Episcopal y dos parejas de alumnos se estarán casando por la iglesia. Esto representa un gran éxito para nuestro ministerio porque muestra a nuestros estudiantes trayendo a Dios a formar parte de las interrogantes más importantes y representativas de los inicios de la edad adulta; ¿Qué debo hacer y a quién debo amar?

Las sillas mecedoras se convirtieron en una inversión a la vocación. Las conversaciones profundas en esas sillas y las relaciones que se forjaron, permitieron a los estudiantes visualizar sus caminos por recorrer en cuanto al llamado se refiere y enmarcaron sus vidas amorosas en términos del amor a Dios.

Espero que nuestras sillas mecedoras sean la fuente de inspiración para ministerios y comunidades misioneras que tienden a preocuparse porque son muy pequeñas. Tomársela con calma, mecerse un buen rato y permitir que el silencio abra brecha a conversaciones intensas que puedan generar éxitos profundos para aquellos que en medio del reposo puedan apreciarlos.

El Reverendo Kellaura Johnson es el Rector de la iglesia San Esteban en Huntsville, TX. Para mayor información acerca del ministerio en la Universidad Estatal Sam Houston (SHSU) visitar este enlace www.episcokats.weebly.com. SHSU (por sus siglas en ingles Sam Houston State University)


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